miércoles, 10 de septiembre de 2014


Así quedo, después de tantos días y meses de trabajo bastante incierto, por una parte me desanimaba y lo quería tirar todo al traste, y por otra, mi amor propio me decía siguen no te rindas. Estoy satisfecha de mi trabajo, y sin tomar clases de restauración nunca, solo que me gusta y disfruto mucho con ello.



Este fue un reto muy grande que me tome, restaurar este Cristo que lo tenían en la parroquia para tirar de deteriorado que estaba, y yo me dio tanta pena que me lo traje a casa sin saber lo que podía hacer, pero por lo menos intentarlo. Fue muy difícil para mi poner dedos, unos cuantos, la nariz, el musculo de un brazo, pegar los brazos y reparar un montan de desconchones que tenia por todo el cuerpo, y luego pintarlo de nuevo, verdaderamente lo pase bastante mal, pero fui constante y conseguí el reto.
Así quedaron después de restaurarlos y en el sitio donde les corresponde en la iglesia a los pies de S, Nicolás


Estas imágenes muestran el deterioro que tienen están en mi parroquia y son los niños de S. Nicolás en una tinaja de aceite hirviendo